Bahidorá dura un fin de semana; la vida vegetal de Las Estacas tiene otros tiempos y es una de las características más afortunadas de nuestro festival. Por eso decidimos hacer una breve búsqueda de flores hermosas que aparecen a la orilla del río de Las Estacas.
Las flores funcionan perfectamente como metáfora de vida en comunidad, alrededor de ellas hay abejas, mariposas, murciélagos, aves, semillas, agua, hongos y otras plantas que cohabitan el lugar. Representan una manera muy hermosa de hablar de interdependencia.
Las Estacas es interesante porque ahí se encuentran selva baja caducifolia, bosque de galería y vegetación acuática/subacuática, así que sus flores pueden ser muy distintas entre sí. Seleccionamos 4 especies de flores para empezar a hablar sobre la belleza natural de Las Estacas:
Cazahuate — Ipomoea wolcottiana
Es un árbol nativo de México de la familia de las campanillas, con flores blancas grandes y muy visibles. El cazahuate está registrado específicamente como parte de la flora de Las Estacas.

Pochote — Ceiba aesculifolia
Otra especie registrada en Las Estacas y característica de la selva baja caducifolia. Sus flores son grandes y claras, y además pertenece al género Ceiba, que tiene una carga cultural enorme en Mesoamérica.

Botoncillo — Acmella oppositifolia
Está documentada directamente en un estudio científico sobre la flora acuática de Las Estacas, donde aparece además entre las especies más distribuidas y abundantes en los márgenes acuáticos.
Tiene pequeñas cabezas florales amarillas. No es la flor espectacular que uno pondría en un ramo, y precisamente por eso me gusta: la flor que normalmente no vemos.

Ludwigia — Ludwigia octovalvis
También está registrada directamente en la Reserva, creciendo como planta emergente asociada a los ecosistemas acuáticos. Produce flores amarillas de cuatro pétalos.

Fuentes de fotos: @naturalista.mx y enciclovida.mx.